Jun 22 2014

Nuevo plan anti energía reactiva en comunidades de vecinos

El pasado 16 de junio se ha presentado en las Jornadas organizadas por Fenercom el plan especifico diseñado por la Dirección General de Industria, Energia y Minas de la Comunidad de Madrid para promover el ahorro energético de las comunidades de vecinos y, en concreto, a diminuir los coste derivados de la energía reactiva en la factura eléctrica.

Plan anti-energía reactiva en comunidades de vecinos de la Comunidad de Madrid

Logo del plan anti-energía reactiva en comunidades de vecinos de la Comunidad de Madrid

A la derecha se muestra el logo de la campaña. Con este plan, la Dirección General pretende atacar uno de los conceptos más desconocidos por los que las Eléctricas nos cobran en la factura de la luz. Esta iniciativa se encuadra dentro de  un plan que está llevando a cabo la Comunidad de Madrid para promover la eficiencia y el ahorro energético y reducir el gasto en energía de los ciudadanos e industrias de la Comunidad. Antes de nada es importante comentar brevemente que es la energía reactiva y porque es un componente del coste de electricidad. La energía reactiva es un concepto de electrotecnia por el que se mide la energía improductiva que circula por la instalación. Es lo contrario de la energía activa que es la que se transforma en calor, movimiento o luz. La descripción en detalle es compleja y requería un mini curso de electrotecnia para hacerlo en propiedad. Baste decir que el nivel de energía reactiva que consume una instalación mide una parte de su productividad o eficiencia. Hay algunos tipos de elementos eléctricos que por su funcionamiento eléctrico no son capaces de utilizar todo lo correctamente posible la energía eléctrica que consumen.  Además, producen una distorsión en el circuito que afecta al resto de componentes que a su vez consumen la energía menos eficientemente. Para superar este mal uso, y seguir manteniendo la potencia asignada, es decir que las bombillas sigan luciendo con la misma intensidad o que el ascensor vaya a su velocidad de trabajo, es necesario que se inyecte más energía eléctrica en el circuito proveniente de la red. De forma general, el hecho de que haya energía reactiva obliga a a las eléctricas a producir más energía de la que realmente se tendría que consumir y a dimensionar las instalaciones acordemente para que no se  produzcan sobrecargas en las líneas eléctricas y centros de transformación. Todo ello conlleva un aumento de los coste fijos del suministro de energía. Para conocer más en detalle lo que es la energía reactiva puede consultar la Wikipedia. La existencia de energía reactiva depende del tipo aparatos eléctricos que utilicemos. Los radiadores o bombillas de incandescencia no producen energía reactiva. En cambio si lo hacen todo aquello que contenga algún motor o, sobre todo, la iluminación fluorescente. Veamos a continuación como aparece la energía reactiva en la factura de la luz. Normalmente la encontraremos después de los términos de “potencia” y “energía”. A continuación se muestra una factura de Iberdrola:

Factura de Iberdrola

Factura de Iberdrola

y una de Endesa:

Factura de Endesa

Factura de Endesa

Como puede observarse la energía reactiva se mide en voltio-amperios reactivos o kVArh, al contrario de la energía activa, la normal, que se mide en los conocidos kilowatios hora o kWh. Otra medida habitual de la energia reactiva es lo que se denominas coseno de phi o cos φ que establece la relación entre potencia activa y reactiva consumida. Realmente este último término es el más habitual cuando nos referimos a una instalación ya representa más fielmente su grado de desviación respecto de la situación ideal. La energía reactiva aparece en la factura como penalización, es decir si no consumes energía reactiva no pagas nada. Existen distintos parámetros para poder facturarla según el tamaño de la instalación. Para potencias de entre 10 y 15 kW (tarifa 2) en muchos casos no se mide. Las eléctricas solo incluirán la penalización por reactiva si han comprobado que el nivel de reactiva es superior a un 50% de energía activa (o lo que es lo mismo, un coseno de phi menor a 0,9) y en la mayoría de los casos no aparece en la factura. Para potencias superiores a 15 kW (tarifa 3 de baja tensión), las electricas ya consideran este concepto en todos los casos. Por suerte, esta potencia no se suele alcanzar en los domicilios particulares por lo que sólo la encontraremos en entornos comerciales o industriales y en la alimentación de los servicios comunes de las comunidades de vecinos. Para este segundo caso, las Eléctricas cobran la energía reactiva cuando el coseno de phi es menor a 0,95 o lo que es lo mismo, la energía reactiva alcanza un tercio de la energía activa. Por encima de ese nivel el termino de energía reactiva será igual a cero en la factura. Además, cuando el nivel consumo de energía reactiva es superior a 1,5 veces el de energía activa el usuario está obligado a corregir su instalación. Al igual que el coste del kilowatio hora el Gobierno publica el coste de la energía reactiva que varia según la tarifa aplaicada al usuario y el valor de coseno de phi. Normalmente, el coste se encuentra en 0,04 y 0,065 euros por kVArh. Teniendo en cuenta que este valor es entre la mitad y un tercio del coste del kilovatio hora pero teniendo en cuenta que en algunas instalaciones se consume mas energía reactiva que activa, podemos encontrarnos con que casi pagamos mas por la primera que por la segunda aunque es mas normal que la energía represente un gasto de alrededor del 20-30% de la factura eléctrica. En cualquier caso, es importante de corregirla ya que representa una gasto inútil para una comunidad.

Compensación de la energía reactiva

En el caso de que tengamos una penalización en la factura de la electricidad por consumo de energía reactiva, sólo hay dos opciones, o bien dejar de utilizar el elemento que esta produciendo esta energía o bien compensarla en el circuito en el que se está produciendo. Normalmente, es necesario realizar una investigación, habitualmente por parte de un electricista, para intentar encontrar la fuente de energía reactiva. Se suele utilizar una aparato  de medición llamado analizador de red que comprueba el nivel de reactiva existente en un circuito. Una vez encontrado podemos decidir si eliminamos la fuente de reactiva o la compensamos. En general, los equipos más modernos generan menos energía reactiva que los antiguos por lo que la renovación del ascensor o de la caldera suele mejorar el nivel de reactiva. Por otra parte, el coste de la energía reactiva difícilmente justifica el cambio de algunos elementos muy costosos como los comentados. Existe un caso especial que es interesante comentar y es el de la iluminación por fluorescentes para gran cantidad de bombillas. Las bombillas fluorescentes, aunque sean de bajo consumo, son grandes generadoras de energía reactiva. Hace unos años la solución a este caso hubiera sido la compensación. Hoy en día es mucho más eficaz cambiar la iluminación a tecnología LED que casi no produce energía reactiva y, además, supone un importante ahorro en el consumo eléctrico. Si el resultado del estudio es que la mejor opción es la compensación de la energía reactiva, ello se consigue mediante la instalación de unos aparatos llamados baterías de condensadores. Una batería de condensadores son un conjunto de elementos  eléctricos muy comunes, los condensadores, pero de una gran capacidad que se dimensionan de acuerdo al nivel de energía reactiva del circuito en cuestión y que están controlados por un circuito electrónico que los ponen en funcionamiento cuando son necesarios (por ejemplo cuando se enciende la luz arranca el ascensor). En la figura a continuación se muestra el aspecto de una batería de condensadores:

Batería de condensadores para compensación de energía reactiva

Batería de condensadores para compensación de energía reactiva

En general se ponen junto al cuadro eléctrico de la instalación o bien junto al elemento que esta generando la energía reactiva. El coste es muy variable dependiendo de la potencia a compensar y su amortización igualmente es muy variable dependiendo del la penalización habitual en la factura eléctrica pero normalmente de entre uno y dos años. El dimensionamiento de la batería a comprar debe realizarse mediante formulas electrotécnicas calculando el tamaño de los conductores para conseguir el coseno de phi sea igual a uno. También existen aplicaciones que realizan dicho calculo como por ejemplo la que encontramos en la página de una empresa dedicada al suministro de este tipo de dispositivos.

Solicitud de las ayudas

Existe una subvención de hasta 100 euros para la instalación de elementos de compensación de energia reactiava. Dichas ayudas se canalizan a través de Apiem, la Asociación Profesional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de Madrid en el telefono 915945271.


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2 Comentarios

  1. Instalaciones Jefer 19/09/2014 / 10:08

    Interesante este artículo, habría que hacerlo llegar al mayor número de comunidades de vecinos pues la mayoría no disponen de suficiente información en este campo, ni en muchos otros.

  2. Silvia de Benito 13/12/2016 / 11:39

    Un articulo realmente interesante sobre el ahorro energético emplando este tipo de baterías, desde luego algo que como muy bien se ha comentado se desconoce y muchas comunidades de vecinos tienen gastos energéticos desorbitados por la falta de información. El ahorro de energía es vital en las comunidades vecinales, no solo en nuestras casas particulares sino también a nivel de finca. Reducir también el gasto en los elevadores modernizando el aparato es otra de las opciones más rentables.

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